jueves, 19 de agosto de 2010

SIERRA NEVADA ULTRA TRAIL 31 julio 2010


Cuando leáis esta crónica os preguntareis que cuándo se ha dado este evento. Empezaremos por aclarar que no ha sido una carrera, sino una kedada. El amigo Emilio, de la Zubia, ha sido el motor de dicho proyecto.
La ubicación de la carrera, en pleno parque nacional y la falta de coordinación entre los ayuntamientos de las dos vertientes hacen que a estas alturas no se de una carrera de trail en uno de los lugares más impresionantes que tenemos en nuestra geografía.
Ahora, el último fin de semana de agosto, se hará el festival de montaña en Prado Llano, con un kilómetro vertical y una carrera de trail de unos 12 o 14 km. Pero dentro de la Estación de Esquí de Sierra Nevada, que no pertenece al Parque Nacional.

Desde aquí nos queremos hacer eco de las reivindicaciones de los amantes de dicho entorno, para que al igual que en otros de los parques nacionales de España, se puedan realizar aquí actividades de este tipo.

Después del pataleo pertinente, decir que el amigo Emilio consiguió juntar a cincuenta y largos corredores con representación de casi todos los rincones del territorio nacional y, para darle categoría internacional, un norteamericano afincado en Granada.
Un pequeño esbozo del recorrido: unos 67km, con 3500m de desnivel positivo y 3250 negativos. Salida desde Capileira- Mulhacén-Veleta-Pradollano- Cortijuela-Cerro Huenes-Fuente del Hervidero( La Zubia), en autosuficiencia.

Los cordubeses nos dejamos caer el viernes por la tarde-noche. El lugar de partida era en la Fuente del Hervidero, por encima de La Zubia, al pasar Cumbres Verdes.
Estuvimos oteando el terreno, porque nos quedábamos a dormir con los sacos allí mismo, decidimos que el lugar más cercano y adecuado era un pinar a unos trescientos metros del Hervidero.

Nos bajamos a La Zubia para cenar de tapeo, como es típico en
Graná. Nos recomendaron el bar El Ángel y lo cierto es que no nos engañaron. Allí nos encontramos Rafa Fernandez, Curro, Fernando Serrano, el amigo Salva (asalta cumbres) que vino desde Granada a vernos y el que suscribe. Cuando estábamos en acción apareció Rafa Argote, Alberto (escoba) y Jordi.

A las cinco y media Alberto hace sus funciones de despertador, como nos tiene acostumbrados y nos fuimos en busca del bus. Las presentaciones pertinentes y en marcha.
El bus se nos avería y tuvimos que ir a cambiarlo. Lo que nos retrasó al menos una hora. 
 
Llegamos a Capileira en la fuente del pueblo, nos colocamos las armaduras y al ataque.
La organización nos informó de la ruta a seguir y nos dividiríamos en tres grupos. Los azules empezamos rezagueros pues rápidamente empezó una vereda que se ponía bastante empinada. Llegamos a la pista que sube hacia el área recreativa de la Hoya del Portillo y en un recodo del camino donde hay un aparcamiento cogemos una acequia hacia la izquierda (la acequia baja). 
 
En la Alpujarra se conserva aún el sistema de irrigación que diseñaron los musulmanes. Algunas acequias tienen decenas de kilómetros hasta llegar a su destino, bien para consumo humano o para riego. Están hechas de tierra y pizarra.

Nos íbamos adentrando en el barranco del Poqueira buscando el refugio de dicho nombre. En un punto de la acequia teníamos que subir por una vereda para alcanzar el refugio y allí empezaron a adelantar al guía (Fali). 
 
Me uno a Jordi y a Aarón ( el americano) para subir al Mulhacén. Hacemos la ruta marcada hacia el Alto del Chorrillo por la pista que sale del refugio. Ahora con el mapa delante aprecio la vuelta que dimos buscando la cuerda que sube al Mulhacén II y al Mulhacén. Más lógico era coger dirección norte como hicieron otros compañeros. 
 
Bajamos hacia la Caldera, un espectáculo increíble en esta época del año. Aun se mantenía un nevero enorme por encima de la laguna y está congelada más de la mitad. Allí vemos a los hermanos Mateos, de Baza, reponiendo agua. No sabíamos que iban delante, seguramente subieron por la ruta hacia el norte subiendo a media ladera dejando la Caldera a su izquierda. 
 
Pasamos el nevero y desde Loma Pelada vamos buscando el Collado del Lobo. Aarón me dio un poco de agua y con Jordi compartimos un bocata. Cortitos de agua y el pan tan seco, que no conseguimos tragarnos ni la mitad cada uno. Continuamos con la esperanza de encontrar agua.
Ya casi debajo de Los Machos hay un nevero importante que había que cruzar y en la parte inferior pudimos llenar los camel. Llevaba lejía para potabilizar pero no la usamos porque fluía directamente de la nieve. Además había que  esperar la media hora de rigor para que hiciese efecto el cloro.
La climatología acompañaba, porque aunque estaba despejado, no hacía calor. En el tramo de nieve hacia el refugio de la Carihuela me quedo atrás porque las zapatillas no agarraban bien y tenía que ir despacio.
Al llegar al Veleta me uno ya con los hermanos Mateos, Jordi, Aarón y otros dos corredores que llegan después. 
 
Hasta Prado Llano no nos costó mucho trabajo encontrar el camino, aunque lo hiciéramos campo a través y bastante picados. Desde la fuente del Mirlo ( que aún no se donde está) sale la vereda hacia la Cortijuela (cerca del Trevenque). A partir de éste punto surge un acuerdo tácito para continuar todos juntos. No conocíamos la vereda y después de varios titubeos parece que acertamos en los diferentes cruces. Lo paradójico era que el único que tenía algún conocimiento de éste tramo era Aarón (el americano), manda cojines.
Ya en la Cortujuela, reponemos nuevamente agua y nos desviamos hacia la derecha para hacer el último tramo, unos 12 km, dando la vuelta al Cerro Huenes.
Debíamos dejar la pista para coger una vereda en Fuente Fría. Allí indicamos mediante palos la entrada de la vereda porque no estaba señalizada y los Mateos que venían detrás, se perderían. Aquí empieza un tramo precioso que incluso éramos capaces de apreciar a pesar del cansancio acumulado. La vereda se mete hasta el barranco, por debajo del puente de los siete ojos, y una vez en la pista para abajo hacia el Hervidero. Unas 11 horas y media de disfrute y batalla.
Entre comentarios y cervezas el grupo iba engrosando, hasta que llegó la hora de la cena, a las 11 y media de la noche. Hubo algún despiste, posiblemente en Fuente Fría, y alguno llegó hasta el Purche.
Recogimos las camisetas los que no lo hicimos por la mañana. Son muy originales, le dan un aire a la batimuuu ( batidora a pilas que ha sacado cola cao este verano), los que tienen peques seguro que la conocen.
También nos obsequió el amigo Emilio con un frasco de té de Sierra Nevada.
Aquella noche el equipo azul se desperdigó, y quedamos Fernando Serrano, Rafa Fernandez, Curro y yo, volvimos a dormir en el pinar.

La mañana siguiente, después del desayuno, se nos va Fernando. El tridente superviviente nos disponemos ha hacer la vuelta a la calma del duro día anterior. Como estamos cerca de los Cahorros de Monachil, nos damos un paseo y un poquito de “hielo líquido” en las piernas. 






 
Y por último, darle las gracias a todos los compañeros que hemos compartido esta jornada y en especial nuevamente a Emilio, impulsor y organizador del evento, sin el cual no se hubiese dado el PRIMER GRAN TRAIL SIERRA NEVADA.

Eso eso eso,   eso es todo, amigos.
Saludos traileros.
Jes.




miércoles, 18 de agosto de 2010

Los tarahumara

LEADVILLE TRAIL 1.993: Nace un mito que ha dado la vuelta al mundo. Se trata de la leyenda de los Tarahumara: Los mejores corredores de distancia en montaña del planeta.
*Victoriano y Cirrildo llegando al km 60 de la Leadville Trail run 1.993.
Ese año, tres pequeños y discretos indios mejicanos, (Victoriano, Cirrildo y Manuel) descendientes de los mensajeros aztecas, llegan a Colorado a correr para  remediar la hambruna de su tribu. Buscan un premio que les permita regresar con comida para todos. Es la segunda visita de los tarahumaras, tras un doloroso aprendizaje de las reglas de la carrera en 1992. Rodeados por el último grito en lycras, coolmax y calzado técnico, no quisieron renunciar a usar su propio material: Blusas y bandana de algodón tintado al cuerpo. Como calzado, sus huaraches. Sandalias con suela de neumático usado, atadas al pie por tiras de cuero.
¿Es una goma especial? No mucho. Tiras raspadas de los primeros que encontraron en el vertedero de Leadville al llegar. Las recortaron a su gusto allí mismo. Auténtico calzado personalizado de trail running.
La carrera arrancó, y el público no podía creer lo que estaba ocurriendo. Poco a poco, los más grandes ultramaratonianos de América veían a los pequeños raramuri sobrepasarlos flotando sobre sus sandalias. Victoriano, a sus 55 años ganó la carrera, con Cirrildo  de 38 segundo y Manuel quinto. Aplastante.
Ese año se comió y se bebió como nunca en la Quebrada del Cobre mejicana.
LEADVILLE TRAIL 1994. Nacía la versión de las cien millas para mountain bike. Triunfó desde el principio.  Hoy es la más grande carrera de Norteamérica sin discusión. Iconos como Tinker Juarez, Floyd Landis o el propio Lance Armstrong dan lo mejor de sí mismos cada año en Colorado.
Pero fue la carrera a pie de ese año, 1.994, la que hizo historia para siempre: Por tercer año volvían los tarahumara a las Rocosas. La tribu, orgullosa de los suyos, se esforzó y envió -esta vez sí- a sus mejores cinco corredores, todos en la flor de la edad. Jóvenes capaces de recorrer 250km sin descanso.  ¿Podría algun ultramaratoniano gringo aguantar su ritmo en las pistas?
Ningún hombre de hierro se presentó como aspirante. Sí lo hizo una mujer, Ann Trason.
Probablemente la mejor corredora de larga distancia en montaña de la historia, capaz de retar zancada a zancada al mejor de los ultreros norteamericanos hasta entonces. Aquel desafío derivó en una de las más hemosas carreras de montaña de la historia….pero merece un capítulo aparte.
Leadville ya no sería nunca más una vieja ciudad minera, abandonada y oxidada. El pueblo más alto de Norteamérica era ahora, para el mundo entero, el hogar de una de las más hermosas aventuras que se pueden vivir en las montañas, a pie o en bicicleta.
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viernes, 16 de julio de 2010

I GRAN TRAIL PEÑALARA

¡Menuda experiencia!


Ya tengo mi primer Ultra en el bolsillo, eso sí por los pelos, 29 horas de machaque, bueno corrijo, de machaque solamente las 4 o 5 últimas horas el resto una gozada.

Desde el viernes que llegamos Fernando Carabola, Curro, Diego, Concha, Pepa, Jesús y familia ya empezamos a preparar a nuestro estilo la carrera, cochinillo en Segovia, Casa José María, regado con un vino estupendo “pago de corraovejas” del cual no sé si dejamos alguna botella en el restaurante, Luego por la noche tuvimos que rematar la faena, ya en Alpedrete con Rafa Argote, Mamen y María con unas cervecitas y por supuesto nada de pasta, vaya, una preparación como seguro que los demás habían hecho.




A la mañana siguiente , el gran día, por supuesto sin desayunar y con falta de horas de sueño nos dirigimos a Navacerrada para tomar la salida con muchísima ilusión y un poquito de cague por mi parte, pues era la primera vez que enfrentaba a una carrera de tantos kilómetros, decían 110 pero al final salieron casi 120 km), hasta la fecha lo máximo que había corrido eran 42 KM en Jarapalos y aunque quería terminarla no sabía como me iba responder el cuerpo a partir del km 50. Si a esto le sumamos que me faltaba entrenamiento (como siempre) os podéis imaginar las “pequeñas” dudas que se me pasaban por la cabeza, pero bueno allí estaba el tío, arropado por mis compañeros y amigos, rodeado de máquinas por todos lados.














A las 08.00 se da salida y empezamos a trotar saliendo por el polideportivo y atravesando el pueblo para luego coger una pista donde ya empezaba la gente a tomar posiciones, esa vez fue la última que vez que vi al resto del equipo hasta llegar a meta, como era de esperar, pero bueno yo a lo mío.
















Empezamos a subir el primer pico 2.227 m, “La Maliciosa”, el nombre le viene que ni pintado, y en las primeras rampas entre las rocas, aparecen Fernando y Jesús animándome, “coño Rafa corre más, menuda cola estás formando” palabras de ánimo que sin duda me subieron la moral, ¡mamones!, todavía estoy pensando como llegaron tan rápido hasta allí. Enseguida empezó a lloviznar y cuando quisimos acordar había una niebla que no se veía nada, tanto que al culminar y comenzar la bajada nos perdimos un grupo de unos 20 corredores, en se momento iba acompañado de Pepa, nos pusimos a rastrear la zona y menos mal que alguien dio pronto con una baliza y nos reagrupamos de nuevo.





La bajada estaba bastante peligrosa pues era de piedras muy arenosas y ya estaban muy embarradas por el paso de los corredores que nos precedían, bajamos con cuidado aunque algunos se la jugaban literalmente y bajaban rápido, vi unas cuantas caídas, afortunadamente nada grave, desde aquí todo bajada hasta el primer punto de control, “Canto cochino” Km 18, un sendero muy bonito entre pinares con el suelo blandito y sin niebla, muy bonito y cómodo para correr, allí nos esperaban todo el grupo, para animarnos, llené el depósito de agua y sin parar mucho sigo hacia el siguiente puerto “La Morcuera” km 38 aproximadamente.


En este tramo ya hacía bastante calor y apretaba el sol de lo lindo, la hora de corte eran las 17:30, llego a las 16.00 horas, cosa que me tranquiliza pues no tengo que estar pendiente de los cortes, voy con margen suficiente, allí coincido con Pepa y me comenta que Diego va bastante mal y que piensa abandonar, me despido de ella, me refresco un poco y sigo adelante. A los pocos kilómetros se abre un tramo de pista donde voy trotando a buen ritmo un buen rato, me encontraba fenomenal y ya estaba batiendo mi record personal de distancia, esto pintaba bien, en este tramo coincido con Pepa de nuevo, a partir de ahora, “la hormiga atómica” hicimos un tramo andando y no sabéis como anda la condenada, al final de dije, “tira tú, te has cargado a Diego y no vas hacer lo mismo conmigo”, esa vez fue la última que la ví.



No recuerdo que hora era cuando llegue a Las Presillas, un sitio precioso de césped natural, arboleda y pozas naturales donde corría el agua limpia y un poco fresca, por lo que me dijeron. Allí estaba todo el grupo retozando y esperando el paso de los corredores, los saludo rápidamente, me dicen que me ven muy bien, aunque eso sí, Rafa Argote, Paco y Curro ya me sacaba dos horas y Albero una hora, pero bueno contento de verlos sigo a lo mío, entro en le control de Rascafría y sorpresón, bocatas de jamón en el avituallamiento, doy cuenta de un par de ellos y me llevo otro para el camino, más tarde ve vendría fenomenal.


Al salir de Rascafría, coincido un tramo andando con Miguel, un madrileño cojonudo con el que haría todo el resto de carrera juntos, a partir de aquí andando prácticamente todo el trayecto.

Subimos al siguiente punto de control “puerto del Reventón” por un zig-zag ascendente que se me hizo larguísimo aunque con buen piso y no demasiada inclinación, al culminar, Km 62 aproximadamente, me quito la mochila para reponer agua y me entra frío de golpe, me cambio la camiseta pero se me había cortado un poco el cuerpo, HORA CRITICA, llevaba mas de 12 horas y me quedaba la mitad, me vengo un poco abajo, algunos decían que quien quisiera abandonar ese era el sitio ya que el siguiente punto de recogida era La Granja y al ritmo que íbamos tardaríamos unas 6 o7 horas, ¡Uff, duda total!, me como el bocata de jamón que llevaba de reserva, Miguel me dice, "ya que hemos llegado hasta aquí vamos a subir a Peñalara, el pico más alto y si eso abandonamos en La Granja Km, 80", el bocata hace su efecto y con dos cojones seguimos “palante”.

La ascensión a Peñalara 2.429 metros empieza bastante bien, se nos hace de noche a mitad de subida y con los frontales ya encendidos seguimos hacia arriba, el último tramo era de piedras enormes, me recordaba a un espigón de mar, a mi personalmente me gusto mucho pues las piedras eran grandes y me sentía muy seguro subiendo, era bastante divertido ir haciendo el cabra en plena noche por esos peñascos, luego me enteré que a la gente no le gusto, ¿seré un bicho raro? , seguro que alguno de mis compis también flipó.























Para flipar, pero en sentido contrario, la bajada, eso sí que era peligroso, todo de piedras sueltas y con mucha pendiente, me doblé dos veces el tobillo, menos mal, que no fue grave, me até fuerte la zapatilla y parece que se me pasó el dolor.


















Con esto llegamos a La Granja casi a las 04.00, todavía había gente festejando el triunfo de España ante Paraguay, ya sabíamos que había ganado pues en Peñalara se hoy ¡goool! por todos sitios, no sabíamos cuantos goles habían metido. Allí me esperaba Fernando Fdez, que debería de estar ya harto de esperar pues los demás habían pasado a eso de las 10:30-11:00 de la noche, me trae una ensalada de pastas y una cervecita, como estaría yo, que ni me tomé la cerveza y apenas probé las pastas, de todas formas, muchas gracias Fernando, a esa hora se agradece mucho encontrar alguien que te apoye. La otra Gran DUDA, nos quedaban 33 Km, o sea, una 6 o 7 horas, que luego serían 9, Miguel va tocado de una rodilla, yo llevo molestias varias y alguna ampolla pero nada grave, aunque ya el cansancio hacía mella, me mira y me pregunta qué hacemos, ahora el bajón le tocaba a él, Fernando nos anima y finalmente decidimos tirarnos al barro y que salga el sol, en este caso por donde quiera.

Los 16 KM siguientes son interminables, literalmente me quedaba dormido andando, nuca había sentido esa sensación, el cuerpo marchaba a ralentí, la cabeza por otro lado, cada vez que veía un puente de madera a lo lejos me parecía ver el avituallamiento, el sueño podía conmigo, no llevaba nada de cafeína, gran error, y solo pensaba en llegar al próximo avituallamiento y tomar coca-cola o café, Miguel y yo nos forzábamos a hablar para no dormirnos, aunque la verdad, no me acuerdo muy bien de que hablamos. Así llegamos por fin al avituallamiento de “Casa de la pesca” y cual fue mi sorpresa que no había ni coca-cola ni por supuesto café, estaba como un zombi, me echaba agua en la cara constantemente de los arroyos, pero ni con esas y mira que el agua estaba fría, seguí mi penitencia hasta que por fin a eso de la 6 o 6.:30 empezó a amanecer y parece que me animé un poco.

No salía de una y me metía en otra, nos faltaba un cuestecita de nada, según ellos claro, el “puerto de la Fuenfría” que ya con el sol brillando al 100 % acabó por dejarme K.O, de ahí, al Puerto de Navacerrada me arrastro literalmente, siempre detrás de mi compañero de fatigas y sin conseguir quitarme ese sueño que me obligaba a ir muy despacio pues no me fiaba de mis propio pasos, iba inseguro y eso que era llano.

Por fin llegamos al Puerto de Navacerrada y por fín hay coca-col,a, nunca me sentó también un refresquito como ese, como algo, descansamos un rato y ya sí que no podíamos abandonar, nos faltaban 10 km y después de lo hecho, era “un tironcillo más”, a la postre el tironcillo, fueron 2:30 o 3 horas, durante esa última bajada nos encontramos a mucha gente y todos nos animaban diciéndonos “ya estáis ahí” pero no llegábamos nunca, por fín llegamos a la famosa pista que llegaba hasta el pueblo, no la recordaba tan larga en la salida, casi 4 km de pista a pleno sol de las 12:00 de la mañana, se me hizo muy pesada.

Por fín entramos en el pueblo y allí estaban esperándome mi mujer, Fernando Fdez y Rafa Argote, este útimo ya descansadito, duchaito….., había llegado nada más y nada menos que 9 horas antes.






Hacemos el recorrido triunfal por el pueblo donde se nos van agregando el resto de compañeros, todos felicitándome, también me encuentro con algún que otro corredor que coincidió conmigo durante algunos kilómetros y no los volví a ver, habían abandonado, también me felicitaban “tus huevos cordobés”, me invade la emoción y cruzo la meta, no sin antes quitarme la mochila para enseñar a todo el mundo que el último componente del club CORDUBA TRAIL, que quedaba por llegar ha conseguido terminar la carrera con una hora de sobre el límite de tiempo, oigo decir a Fernando a uno de la organización “ Eah, ya están todos recogidos” y es que con este que suscribe conseguimos llegar toda la expedición que desde Córdoba nos desplazamos para correr esta gran prueba (Rafa Argote, Pacoki, Curro, Alberto y yo), todo esto sin graves lesiones y con plena satisfacción por haber terminado, en mi caso, junto al de pacoki y Alberto nuestra primera Ultra-Trail








¡FELICIDADES A TODOS!

Espero no haberos aburrido mucho.

Rafa Álvarez.

viernes, 9 de julio de 2010

Maratón Alpino Madrileño

Hola a todos.

El fin de semana del 12-13 de Junio, estuvimos en el Maratón Alpino Madrileño, 1ª prueba del Circuito Nacional que nos pusimos como uno de los objetivos de este año.
La prueba se corría sobre una distancia de 42 km. y un desnivel acumulado de 5.300 metros.

 De izquierda a derecha: Paco Rios, Fali, Rocio, Curro,Rafa Argote, Fernando Serrano  y Alberto "Escoba".

Algunos salimos el viernes (Curro y Rafa Argote, el que susribe) y el resto de fuerzas ( Fernando Serrano, Pacoki y Alberto “Escoba”) llegaron el Sábado bien entrada la tarde. Como de costumbre los primeros llegados no cesaron en la caza de la “ birra” por distintos bares de la zona de Cercedilla, determinando que con diferencia el mejor sitio para cazarla y comerla era un galleguiño llamado O´Cruceiro, donde nos dieron gloria de la buena y a precio módico, eso si con la experiencia descubrimos que no es sitio de pedir menú, sale caro y no es buena la relación calidad/precio, es mejor tapear y pedir algunos platos. El pulpo está espectacular este que veis en la foto se llamaba ZP...........pobrecillo. Este paraíso del cañeo, está situado muy cerca del ayuntamiento y es de visita obligada, el tabernero se llama Javier y tiene un retoño que alegra la vista.


Como base de pernocta usamos uno de los refugios juveniles que hay por la zona, que por módico precio te dan todas las comodidades que se pueden esperar de un sitio así, incluidos muchos niños ( que tendrás ganas de matar) la noche antes de la carrera.
L a presentación, recogida de dorsales y feria del corredor muy bien organizado y con variedad. Ya nos anuncian en la charla técnica de la probabilidad de modificar la carrera por razones de seguridad debido al clima , lluvioso y mucha nube baja desde que llegamos , que hacían aconsejable variar el trazado.

La mañana de la carrera amaneció queriendo abrir en la zona baja a 1.200 mts. pero dado que llegaríamos a estar a 2.430 mts. todo era una incógnita. La mañana me parecía perfecta, fresca y seca. Puntualmente se dió la salida, para empezar por un carril suave que pronto se convertiría en sendero a través. Los primeros kilómetros fueron suaves y muy corribles, hasta la llegada al puerto de Navacerrada donde el trazado se empino hasta la llegada a la Bola del Mundo (2.362 mts.), ya por estos lares el clima había cambiado para peor, con fuerte y fresco viento que aconsejaban el uso de cortavientos hasta que se descendiera a cotas mas bajas.



Aquí los Paco´s de Córduba Trail.


Por el Collado de Peña Citores encaminamos nuestros pasos hacía el punto más alto de la carrera Pico de Peñalara ( 2.430 mts.), personalmente no me encontraba, me sentía pesado y no cogía ritmo de carrera que junto con el deconocimiento de la zona y la mentalidad reservona que había pensado, me hicieron pensar que no era mi día. La bajada de Peñalara a tramo incomoda termino por convertirse en un trazado divertido y horrible. La llegada al punto mas temido de la carrera “ tubo Cabezas” llego y confirmo la mala fama que tenía, una subida de menos de tres kilómetros y un desnivel de 600 mts., sin subir mucho de vueltas encaré la subida, intentando no mirar mucho hacia arriba para no asustarme. Antes de lo que pensaba se acabo la pesadilla y gracias a haber guardado fuerzas me encontré en la posición de empezar a tirar y sacar las fuerzas guardadas con anterioridad, nos encontramos con unos sube-baja que se me hicieron muy cómodos y empecé a adelantar a gente que sufría el desgaste realizado con anterioridad. La llegada a “bola del Mundo” marco el pistoletazo de salida para los últimos diez kilómetros, que serían de divertida bajada para mi y de pesadilla par otros que ya cascados no pudieron oponerse al adelantamiento, no en vano adelante a 20 corredores desde los sube baja y 15 de ellos desde el puerto de Navacerrada.


Fernando Serrano en la plena subida.

En este punto de la carrera disfruté de lo lindo al verme fresco y rápido, ya sin estar pendiente del cuenta revoluciones , di rienda suelta a mis piernas hasta la meta sin mayor problema.

Todos acabamos la carrera con buenas sensaciones y sin problemas de gravedad, salvo algún tobillo hinchado y rasguños superficiales.

En general un día perfecto, organización muy buena con señalización excelente y avituallamientos buenos pero sin tirar cohetes.

Lo que si es seguro que la gente no viene a esta carrera por la bolsa del corredor (muy pobre) ni por la comida posterior a la carrera, que es inexistente. Con razón se ponen ciegos cuando vienen a Jarapalos o cualquier otra carrera de Andalucía , donde se homenajea a todos los corredores con una magnifica comida y rios de cerveza y otras bebidas.

salu2!!!!!!

jueves, 8 de julio de 2010

CORDUBESES EN EL GRAN TRAIL PEÑALARA


Como cualquier discreta invasión, empezamos a llegar en oleadas. El campamento base lo teníamos en Alpedrete, a unos 10 minutos de Navacerrada.
El jueves llegamos unos cuantos, ya tarde. El viernes a media mañana engrosa el grupo y nos vamos a degustar el cochinillo de Segovia. La visita se complicó luego con el vino una vez metidos en faena. Cuando llegamos al campo base nos juntamos con el resto del equipo. Un poco de futbol, unas cervecitas y a dormir que al amanecer empezaba el gran día.
A las siete de la mañana nos fuimos hacia Navacerrada. El ambiente en el poli ya ponía los pelos de punta. Lamentablemente nuestros Fernandos (Fdez y Serrano), a pesar de estar inscritos, no pudieron tomar la salida por problemas de lesiones. Representando a nuestro club y a nuestra ciudad teníamos a:
nuestro “Escoba” adoptado Alberto, Rafa Álvarez, Curro, Paco y Rafa Argote.
Argote y Curro son ultras experimentados, pero el resto se estrenaban en este tipo de batallas, y de qué manera.
Toman la salida más de 500 corredores de los que , adelantamos, llegará aproximadamente la mitad. Sirva el dato para vislumbrar la dureza del evento.
Los acompañantes seguiríamos la carrera todo lo que pudiésemos, aprovechando los avituallamientos y zonas a las que se accedieran con los coches. Afortunadamente Paqui, la mujer de Paco, lo traía todo bien estudiado.
Dan la salida, neutralizada hasta la plaza de toros y salimos Fernando Fdez y yo para intentar verlos subiendo hacia La Maliciosa. Llegamos con tiempo, avanzamos hasta nos permitieron con el coche y empezamos a subir por el sendero. Entre los primeros reconocimos a Luis Alonso y a un granaino que llegó segundo en Sierra Elvira, natural de Santa Fé (como de costumbre no recuerdo el nombre).
Los esperamos a mitad de camino y los sorprendemos. Primero iba Paco, luego Argote y Curro, seguido de Alberto, Álvarez y los malagueños Diego y Pepa (también complices en la operación cochinillo y vino de Segovia). Empieza a llover y la niebla difumina los picos. Nos volvemos corriendo para esperarlos en Canto Cochino.
Ya habían pasado los primeros y mientras llegaban los nuestros, nos hicimos otro tramo de sendero corriendo hacia arriba. Venían mojados y había gente que se despistó con la niebla. En este avituallamiento había un barecillo ideal para el equipo de apoyo.
Se nos iban distanciando cada vez más, pero los veíamos enteros, claro estábamos en el km 18. Curro llegó con un esguince en el tobillo. No había reflex ni nada parecido y tenía un huevo considerable. Hasta la Ermita de San Blas no podíamos proporcinarle tratamiento, allí estaba Paqui y los peques esperando a su héroe.
Zona menos atractiva que lo habíamos visto anteriormente. Lugar de transición entre las Dehesilla y la Morcuera.                         
Éste último, era el tercer pico de los cinco que tenían que subir. Paisaje típico de alta montaña, a 1776 m, hacía viento y frío al medio día. El orden de los nuestros se altera, llega Argote, Paco, Curro, Alberto y Álvarez. Comen un poco de pasta que llevaba preparada Paqui y para abajo, hacia Racafría.
Comimos en este pueblo y buscamos un sitio estratégico para tomar café y animar a Paco y Argote. 
Nos vamos hacia las Presillas, muy cerquita, junto al Monasterio, donde había otro avituallamiento. En el río había unas pozas artificiales enormes rodeadas de cespe, chiringo y todo de dulce. El sitio ideal para pegarse un baño y esperar al resto de la expedición.
Estamos en el km 50 y queda subir Peñalara, cuarto de los cinco picos de la carrera. En este trayecto desde Rascafría a La Granja había casi 30 km donde no podíamos verlos y con la subida más alta de todo el recorrido, con una bajada bastante técnica que todos intentaban no tener que hacerla de noche. Queríamos subir hasta Peñalara para ver pasar a los gladiadores y bajarnos de noche, pero teníamos que sacrificar el futbol.
La Granja precioso, había que buscar un sitio para ver el partido, jugaba España-Paraguay. En la plaza de la iglesia buscamos un bar , ya íbamos orientados, el Castilla que lo regenta Luisete Alonso. Había fotos medallas y la copa de hierro. Al final vimos el partido con la familia de Alonso. El padre nos estuvo contando, orgullosísimo, algunos detalles de la trayectoria de su hijo como corredor. Ya había pasado por el avituallamiento y sabía que iba lesionado.
Parte del equipo de apoyo estaba fuera, de guardia. Y nos llaman que llega Argote, salimos todos corriendo y cuando estamos con él se lía el follón del penalti que para Casillas ( cuando oímos las voces creíamos que era gol de España) luego el penalti nuestro (pensábamos que había marcado otro gol). Nos vamos otra vez al futbol y llega Paco que se había despistado bajando de Peñalara, perdiendo 15 o 20 minutos.
El partido fue un ir y venir del bar al control. Marca Villa (83') y llega Curro con su huevo en el tobillo, cansado, pero el tío sigue.
Teníamos dos frentes deportivos abiertos a cual más emocionante y tan entregados con los dos, que Mario, el más pequeño del grupo, cuando estábamos viendo el partido coreaba: “Curro”, “Curro”(mas bien “Cuddo”, “Cuddo”).
La gente de la Granja maravillosa, nos acogieron divinamente y cada vez que pasaba un corredor brotaba un clamor generalizado.
En este punto de la carrera ya decían los corredores que había mas km de los que decía la organización , al final, según los GPS salieron 118 Km.
Ya era de noche y quedaba el último pico y más de 30 km hasta meta.
Nos cuentan que en el puerto de Navacerrada se juntaron Paco y Argote, y terminaron juntos ( poco más de 20 horas). Les siguió Curro, Alberto y Álvarez. De los malagueños, Diego abandonó por una lesión y Pepa llegó la sexta de su categoría.

Todos están pletóricos, exultantes por la gesta conseguida. Felicidades para todos y gracias.
Hubo muchos momentos buenos, buenísimos; pero de los más emocionantes: cuando llegaba un corredor a un control y salía su hijo o hijos corriendo a recibirlo. O cuando partía acompañado por ellos. Todavía me emociono al recordarlo.
Esta crónica espero que se complemente con el punto de vista de los valerosos corredores que han sido los indiscutibles protagonistas de tal azaña.
Saludos traileros.
Jes.

sábado, 5 de junio de 2010

Corduba Trail con los niños limpiando el campo.

Creo que fue camino de alguna salida o tomando alguna cerveza cuando surgió el tema.
La zona del Patriarca presenta un estado deplorable. Hablamos del espacio verde al noroeste de Córdoba ( incluyendo el sendero hacia las Ermitas). Este lugar es frecuentado por “personas” que disfrutan del campo practicando un sin fin de actividades, como bici de montaña, senderismo, parapente, pasear los perros, escalada en bloque, correr, motos, buscar setas, peroles ( en Córdoba, comida en el campo), etc; hasta tiene su residencia, desde hace unos años, el amigo Victoriano.
Zona típica de bosque mediterráneo donde predominan las encinas, acebuches, algarrobos, cornicabras, lentiscos, mirtos, cantueso, tomillo, etc y la fauna propia de este tipo de vegetación. Y dentro de la fauna habría que destacar al homo sapiens de turno que hace uso de este espacio y el que más huella deja.
Ya con anterioridad , comentaban Argote y Curro que habían emitido algunos escritos a las instituciones pertinentes denunciando el nefasto estado de dicho entorno.
Pensamos hacer una limpieza con una participación masiva por parte de los clubes deportistas cordobeses . Pero también se lanzó la idea de involucrar a los colegios.

Después de varios contactos, encuentros y reuniones se animan tres colegios:
Ferrobus (Palma del Río), Colegio de Fernan Núñez y La Paz ( Villarrubia). El colegio de Fernan Nuñez finalmente no participó por problemas de calendario y alto coste del desplazamiento . Hay que pensar que los padres y madres tienen que pagar una excursión para que los niños vayan a quitar basura . En los colegios y en las familias siempre sale el comentario lógico: “¿Y por qué no limpiáis una zona verde de aquí?.
Se debaten la actividades que se pueden realizar y el inconveniente de hacer la jornada de limpieza conjunta con los deportistas por ser un día entre semana.

Jornada de Convivencia en el campo y como actividad estrella la limpieza por parte de los niños-as de la zona más próxima a la ciudad saliendo desde la calle Lentisco.
Se realizan solicitudes (en el mes de marzo) para buscar colaboración en materiales de limpieza, transporte, desayuno,ets; a SADECO ( empresa encargada de la limpieza en Códuba) y Ayuntamiento.
Después de una reunión con un miembro del Servicio Educativo de SADECO, nos comenta que ya tienen experiencia en este tipo actividades y nos recomienda la zona antes mencionada para facilitar el acceso a los camiones de limpieza para recoger las bolsas de basura resultantes. Nos ofrecen personal de apoyo (monitores), desayuno molinero in situ, así como, guantes , bolsas de basura y la posterior recogida de éstas.
Una vez tramitada la solicitud formal, con el programa del día, fecha, números de alumnos-as, colegios participantes, etc, quedó la cosa en guantes y bolsas de basura. De todas formas es la única colaboración que nos han prestado y queremos dar las gracias por ello.

La solicitud presentada al Ayuntamiento , aun no ha sido contestada. Sin embargo hace dos días, me comentan que han recibido, los colegios cordobeses, una serie de propuestas totalmente gratuitas en las que se incluye una jornada de limpieza en la zona del Arroyo Pedroches.



Pasados los aspectos burocráticos y preparatorios, el Colegio Ferrobus (Palma del Río) y La Paz (Villarrubia) se disponen ha realizar sobre el terreno todo lo planeado. Unos 60 alumnos-as de 5º y 6º curso de Primaria y cuatro maestros-as que ven frustrado el esfuerzo y la ilusión por culpa de la única lluvia que ha caido en el mes de mayo.
Se aplaza la jornada ese mismo día por la mañana. No hay ni que mencionar los comentarios de los niños-as.
A la semana siguiente en la puerta del colegio La Paz esperan el autobús que compartirán con el colegio de Palma. Primeros encuentros de los alumnos de los dos coles.
En la calle Lentisco nos esperaba Argote, además de colaborador activo, es el encargado de invitar a los medios de comunicación.
Comenzamos la limpieza repartidos en grupos. Como os podeis imaginar había de todo. Quizá los “peroleros” y los “enamoradizos practicantes” sean a los que mejor se les puede seguir por el rastro.

Cuando estábamos dando por terminada la limpieza, no porque no hubiese más basura, sino porque la moral y fortaleza de la tropa estaba flaqueando; nos encontramos a la TVM que estaba filmando a los niños y la basura que se había recogido. No he visto el reportaje, pero me han dicho que lo han emitido varias veces durante el mes de mayo.

Después, una pequeña ruta de senderismo hacia un mirador donde en su base hay un rocódromo para hacer escalada en bloque y unas abejas muy simpáticas al lado. Durante el recorrido los niños hicieron un reportaje fotográfico de diferentes especies de fauna y flora que anteriormente habían visto en clase. También se fueron colocando carteles en las zonas más propicias para disfrutar de un “perol”. El contenido de los carteles, aunque de lo más variado, venía a decir: “ Somos del Colegio ............... y hemos estado limpiando la zona, por favor cuida el entorno, Gracias.”
Un desayuno de convivencia en el mirador, donde se intercambiaron algún que otro email, y vuelta al bus por un sendero diferente.
La experiencia ha sido muy bonita. Los niños-as han quedado impresionados de lo cerdos que podemos llegar a ser. Sabemos que aunque se recogió mucha basura, la actividad es testimonial.
Si no ensuciamos, no hay que limpiar.

En SADECO nos comentaban que con los presos también hacen salidas semanales para limpiar espacios verdes en los alrededores de Córdoba. Pero es muy difícil mantener limpio un espacio frecuentado por tanto desaprensivo.
La jornada de limpieza con los deportistas que nos gusta disfrutar de estos espacios, se llevará a cabo en otoño. Esperamos sea multitudinaria y exitosa.

Y, como no, dar las gracias a los alumnos-as de 5º y 6º del Colegio Ferrobus (Palma de Río) y Colegio La Paz (Villarrubia- Córdoba), así como a los maestras-os Mercedes, Mª Sierra, Antonio y Adolfo, por su inestimable entrega y participación que han hecho posible esta actividad.