jueves, 15 de noviembre de 2012

CONSEJOS PARA LA MEDIA MARATÓN DE CÓRDOBA: un estudio biomecánico

En la tercera entrega de consejos previos a correr la Media Maratón del Córdoba, el podólogo Antonio Fernández Sierra recomienda a cualquier corredor popular someterse a un estudio biomecánico. La razón principal, que "cada persona tiene una morfología distinta y no todos estamos preparados para hacer cualquier deporte".

El profesor de la Universidad de Barcelona recalca que una Media Maratón no es una "carrera cualquiera", de ahí que una persona que la quiera correr, sobre todo si es por primera vez, es "importante saber qué limitaciones tiene su cuerpo". Por ejemplo, "un buen jugador de fútbol difícilmente podrá ser un buen corredor.

¿Que en qué consiste el estudio biomecánico? En el análisis de la morfología del ser humano, que debe analizarse en dos fases.

A) Estudio en estática.

El objetivo es observar como incide el peso de cada persona en el pie, a la para que se detecta su equilibrio o rasgos propiofectivos, algo que se logra situándose sobre una plataforma de fuerzas.

B) Estudio en dinámica una andando y otra corriendo.


A su vez requiere dos fases. Una primera andando y otra corriendo, ya que el músculo actúa de forma distinta en las tres posiciones, teniendo como referencia la inicial en estática.

Así, el podólogo Fernández Sierra destaca que el sistema informático "permite ver los rangos de movilidad de las articulaciones y al final se sacan las conclusiones para ver dónde se podría fallar al correr". De manera que el estudio proporciona una herramienta muy útil en materia de prevención, para saber "qué ejercicios se pueden hacer para evitar ciertas lesiones, determinar si el atleta necesitaría unas plantillas para correr o incluso qué zapatillas son más recomendables".

Desde Podum se aconseja que "lo ideal es realizar ejercicios para recuperar el músculo antes de hacer obligatorio el uso de plantillas", ya que con éstas "se soluciona el problema, pero se atrofia el cuerpo para que por sí sólo se reequilibre".

Por ello Fernández Sierra insiste que "los desequilibrios musculares se pueden rehabilitar todos y eliminarnos para no tener que usar para siempre plantillas", porque el cuero "se educa con una buena higiene de ejercicios".

De manera que entre los problemas que se detectan con más frecuencia, como los problema de equilibrio a nivel de cadera, la clave es trabajar mucho los isquiotibiales y addcutores a nivel de usuario. Si el problema se focaliza en la rodilla, se trabaja el basto externo e interno para reubicar la rótula. Tanto para unos como para otros lo ideal es contar con el asesoramiento de un fisioterapeuta.

Los estiramientos para el acortamiento de los isquiotibiales se pueden hacer a nivel usuario, al igual que en los casos de fascitis plantar. En este último caso es muy útil "hacer rodillo sobre una botella congelada", dado que además de "ejercer el músculo, el elemento regenerador del hielo es clave". Otras alternativas, poner el pie contra la pared, o subirse al bordillo y dejar el talón al suelo". 
Para cualquier consulta específica, no dudéis en llamar a Podum al 957 101 901, o pasarte por su clínica sito en C/Joaquín Sama Naharro, 62 (junto a la Arruzafilla). 

Twitter: @Djuradocd
http://www.cordobadeporte.com

domingo, 16 de septiembre de 2012

CCC: UNA CARRERA DE SUPERVIVENCIA


Todo comenzó después del maratón de Jarapalos, en el ya lejano noviembre del 2011, cuando tras terminarlo con más pena que gloria, me rondó por la cabeza participar en una Ultra que había visto en la Red, que se celebraba a finales de verano en Los Alpes y que consistía en darle la vuelta al macizo del Mont-Blanc.  Me inscribí en la prueba sin mucha esperanza de participar ya que había que entrar previamente en un sorteo y con la suerte que tengo…..

Pues pasaron un par de meses y recibo un sms alertándome de que he entrado dentro de la CCC, la hermana pequeña de la UTMB.

Ya han pasado unos cuantos días desde que se celebró la prueba y toca hacer balance,  ahí va mi crónica.

 Miércoles, 29 de agosto.

Lejos queda ya el mes de noviembre en el que decidí participar en esta carrera, que se lo comento a Eugenia y me dice, como siempre, que  “pa’lante”. Desde entonces ha pasado casi un año en el que he conocido a mucha gente relacionada con el mundo de las carreras por montaña y que me han ayudado a estar el viernes en la salida de Courmayeur: mis compis del Corduba Trail, a los que conocí no hace mucho y me han abierto las puertas de este mundillo.

Volamos desde Madrid a Ginebra con Swiss –Air (gracias a las gestiones de Eugenia) a un precio de low-cost  pero con la garantía de volar con una magnifica compañía. La noche anterior pernoctamos en Madrid,  en casa de Hugo, Diego y Laura, que se ofrecieron a que durmiéramos allí y a trasladarnos a Barajas al día siguiente. Mil gracias cuñaos.

Una vez en Ginebra viajamos en un microbús que nos llevó hasta Chamonix. En el traslado coincidimos con mas corredores venidos de Andalucía para la carrera: Pedro de Alora, Juanma Cortes de Ronda, Pedro “el Lince” de Málaga, los máquinas del Hockey Alcalá…..a lo largo del finde coincidiríamos con algunos de ellos mas veces. En poco más de una hora llegamos a Chamonix, la CAPITAL MUNDIAL DEL TRAIL  durante estos días.

El pueblo es precioso. Se encuentra en un valle rodeado de picos nevados de más de tres mil metros de altitud y el ambiente que hay por las calles es espectacular. Aunque de momento luce el sol, vemos en las previsiones meteorológicas que entra una borrasca esta tarde y que nos acompañaría hasta el sábado. De momento disfrutábamos del ambiente, pasamos por la feria del corredor que había montada donde podías adquirir cualquier cosa que se te ocurriera relacionada con la montaña y de la firma que quisieras. Solo hacía falta “pasta” y ganas de gastar.
 


 Alguna cerveza que otra y por la noche al apartamento donde Eugenia prepara macarrones con atún para un regimiento.

 
 
 
Jueves, 30 de agosto.

Nuestra humilde morada
Por la mañana nos dirigimos al pabellón para la entrega de dorsales y la revisión del material obligatorio. Allí nos informan que para la CCC la organización no permite dejar una bolsa de apoyo en algún punto de la carrera, por lo que con el recorrido en la mano, Eugenia y yo trazamos un plan de carrera y decidimos en qué avituallamiento nos veríamos para que fuese ella quien llevara la bolsa con zapas, ropa seca, comida o lo que pudiera hacerme falta. El punto de encuentro sería hacia mitad del recorrido, en el Km 54 en Champex –Lac. Esto que parece una tontería fue decisivo el día de la prueba dadas las condiciones en las que tuvimos que correr.

Con el dorsal y el material revisado y tras una vuelta por el pueblo decidimos pasar la tarde en el apartamento, que por cierto estaba genial. Se encontraba a 10 minutos paseando al centro de Chamonix en un área súper tranquila  junto a un lago. Tarde de descanso, piscina, sauna, cafetito, en fin como marqueses, pero pensando ya en lo que nos esperaba al día siguiente.
 
 

Viernes 31 de agosto.

Ya estoy en la salida de Courmayeur , suelo italiano. 1800 hombres y mujeres venidos de todas las partes del mundo nos disponemos a correr esta aventura .Tras una breve aparición del sol, el día se empieza a poner negro y comienza a llover: ya no pararía. El speaker no para de decir que las condiciones de la carrera son invernales, el pronóstico es desalentador, nieve por encima de 1700 m y vientos de 70 Km/h,  por lo que a abrigarse toca. Hay dos cambios en el recorrido: el primer puerto (Tete de la Tronche)  no se puede subir, iremos directamente hasta el refugio Bertone y el Aux de Vents lo sustituyen por uno mucho más suave, el Col de Montets. Finalmente serían 96 Km y 5600 m de desnivel positivo.

Con el uniforme de pitufo

 Momentos previos a la salida

Suena por megafonía Vangelis, “La Conquista del Paraíso”, y los pelos se me ponen como escarpias. Atrás quedan muchos días de entrenos  y de carreras con los compañeros del club por las sierras de Córdoba y Jaén, las palizas con Currito de este verano en Sierra Nevada y en Zafarraya (qué buen finde pasamos con el amigo Jesús). Gracias a todos de corazón.

 
Miro a Eu y esta llorando, a mi también se me caen las lágrimas.


Dan la salida y salgo a tope, como si fuera un diez mil, adelantando a gente por las calles del pueblo y enseguida la carretera se empina entrando en un carril para terminar en un sendero cada vez con más desnivel. Empieza a sobrarme ropa y me voy quitando alguna capa. Esta primera subida al refugio Bertone es bastante dura, unos 4 km. La hago con muy malas sensaciones, primer avituallamiento líquido y ni me paro. De ahí nos dirigimos por una zona de toboganes sube y baja  al refugio Bonatti. Sigo con malas sensaciones y no logro encontrarme a gusto. La lluvia y el viento incomodan, pero lo peor estaría por llegar. Nos dirigimos por un valle hasta el avituallamiento de Arnuva. Hasta ahora nada va como preveía. Dadas las condiciones hay que improvisar y me lo tomo como una carrera de supervivencia, marcándome pequeñas metas: el siguiente punto de control, el siguiente avituallamiento. En Arnuva  como algo de fiambre y fruta. Cuando salgo de la carpa veo a los voluntarios que hacen gestos avisándonos de lo que nos espera, la ascensión al Grand Col Ferret: unos 7 Km y casi 1000 m de desnivel, acompañados de una ventisca y nieve hacia mitad de la subida. Aprieto los dientes y agacho la cabeza y me uno a un grupo para hacer la subida. El sendero está impracticable por el barro y lo que era agua ya es nieve. Sigo sin entrar en carrera, sin buenas sensaciones. Tras un buen rato de subida tengo que pararme a un lado. Saco de la mochila, como puedo, una malla larga para las piernas, ya que el frio que empieza a hacer es considerable, y ya no me la quitaría. Veo de lejos la cima y me empiezo a animar. Coronamos el techo de la carrera de 2537 m, paso fronterizo con Suiza. Aquí comienza un largo descenso pasando por La Fouly y Praz de Fort que nos llevará hasta Champex-lac. Toda esta zona es corrible y, aunque la meteorología sigue igual, cada vez voy mejor, haciendo kilómetros a buen ritmo y adelantando a muchos corredores. Viendo el perfil de la carrera sabía que en esta zona, estando con fuerzas, le podía pegar un buen bocado de kilómetros al trazado a buen ritmo. Por fin algo de lo pensado previamente me salía bien.
 

Es increíble como se vuelca la gente de la zona con la carrera. Por todos los pueblos o aldeas por donde pasábamos había gente dando gritos de ánimo, a pesar del día tan horrible que hacía.

En Champex-Lac, el ecuador de la carrera, me espera Eugenia y me pongo ropa seca que me viene genial. Tomo un caldo, un poco de pasta y al lio. Eu se ha buscado la vida, y tras ir en el autobús de la organización, se une  con una chica francesa que le servirá de gran ayuda y que también sigue a su novio, por lo que nos veríamos mas adelante.

Recuperando fuerzas en Champex-Lac
 
Ahora había que afrontar tres subidas, la primera la Bovine,  para mi la peor: 8 Km de dura subida técnica (la única de la carrera), donde había que gatear, pasar por piedra mojada, barro, raíces y arroyos. Jamás se me olvidara esa ascensión, embutido en la ropa de abrigo y sin levantar la cabeza. Me pego a un francés llamado Luc y me entiendo bien con él. Es su tercera participación en la CCC y también ha sido finisher de la UTMB. Me habla un poco de lo que nos queda y entiendo que estamos en la parte más dura. A medida que ascendemos empieza a caernos la nieve cada vez con más intensidad. La parte delantera de mi cuerpo  está completamente blanca, los dedos de los pies los llevo helados y empieza a anochecer. Al final la subida se suaviza. Corriendo por una ladera llegamos a un establo de vacas convertido en avituallamiento para la ocasión. Allí la situación es dantesca: miras a los lados y ves a corredores sentados con las miradas perdidas liados en mantas. Para algunos la carrera ha terminado ahí. Prefiero no mirar para evitar tentaciones. En esta subida se me han ido más de dos horas de sufrimiento que jamás olvidaré.

Por delante una larga bajada hasta Trient de 7 km. Sufro más bajando ya que no me quedan cuádriceps. Allí de nuevo Eugenia me ayuda a cambiarme, camiseta interior seca fundamental para entrar en calor, nos despedimos. Me encuentro con Pedro de Málaga, antes también lo había visto en la cima de la Bovine, y me comenta que va bien. Más tarde nos veríamos.
Con el amigo Pedro en Trient
 
Ascensión a Catogne ya con la luz del frontal. Hago lo que en las anteriores subidas, me pego a un grupo para coger ritmo. De los cinco que vamos juntos no habla ni el gato, silencio, algún gruñido de vez en cuando y para arriba. Parecemos sacados de una peli de ficción con los haces de luz de los frontales entre la oscuridad de la noche, en medio de la tormenta y pisando suelo desconocido. Solo se escuchan las pisadas y los bastones al golpear con las piedras. Miras para arriba y la luz de los de adelante te avisa de lo que te queda, por lo que mejor ni mirar solo al que tienes delante y un paso detrás de otro hasta la cima. Tras más de hora y media de subida veo una hoguera en medio de la nada, es un punto de control, aquí la nieve arrecia, la temperatura es de -5 grados y la sensación térmica podría ser de -10 grados, y yo entrenando en Córdoba……
Saliendo de Trient
 
Le pregunto a un voluntario y me dice que quedan unos 20 Km a Chamonix, una bajada, una subida y otra bajada.

En Vallorcine se encuentra el último avituallamiento grande. Allí veo de nuevo salir a Pedro que me comenta que se ha caído en la bajada y lleva un fuerte golpe en el riñón. Me despido de Eugenia que ya no volvería a ver hasta la meta. En momentos de tanto sufrimiento agradeces un huevo encontrarte con los tuyos.
Vaya carita!!
 
Salgo del avituallamiento tiritando. Me pongo a trotar y voy entrando en calor, ahí ya sé que la carrera es mía, la termino fijo. Por delante la ultima subida al Col de Montets, tierras francesas, se huele la meta. Trotando-andando llego hasta Pedro que va sufriendo por el golpe. Le digo que voy con el hasta meta. Además las pilas de mi frontal empiezan a agotarse y con lo que alumbra el suyo voy mejor, nos damos compañía y el sufrimiento se lleva mejor. Él me dice que le tire. Pasamos por Argentiere y le comento que ni se pare, que nos fichen los del control y “pa’lante”. Tras unos kilómetros divisamos un resplandor que deben ser las luces de Chamonix. Pedro casi me grita que tire adelante y así lo hago. Entro en el pueblo y aún me quedan fuerzas para correr. Son las 1:30 de la madrugada, llueve a mantas, hay poca gente por las calles del pueblo, pero para mi esos últimos kilómetros me saben a gloria. Disfruto cada segundo por esas calles, giro a un lado, curva hacia otro lado, me acuerdo de mi mujer y de mi hijo, lloro y me río a la vez, sensaciones chulísimas. Por fin cruzo la meta.
 
Prueba superada
 
Han sido 15 horas 43 minutos. Puesto 311.

Sábado  1 de septiembre, domingo 2 y lunes 3.

Trabajo en equipo
Los tres días siguientes a la carrera nos dedicamos a darnos varios homenajes y disfrutar del lugar. Aquí os dejo unas fotos de esos días.

 Con Fali, felicitándole después de su 8 alpino
Con la élite del trail: Sebastien Chaigneau
 
Visitando el Mer de Glace

Quería para terminar daros las gracias a todos, a toda mi familia, en especial  a mi hermano Manolo que aunque practica otra disciplina, sabe bien de que va esto. A mis amigos de  Jaén que los quiero un huevo. A los Cordubas, que gracias a ellos he podido terminar esta ultra. Gracias a Rafa Argote por su apoyo tanto emocional como material; a Curro mi compañero de fatigas los últimos meses; a mi paisano Juanmi y Rafa Fdez, los tíos de los cortafuegos con los que me lo paso pipa; a un montañero y aventurero auténtico como Jesús; a Álvarez, que llevo tiempo sin verlo; a Rubén que le debo una salida por el monte; al tío de Bilbao Navalpotro; a Pablo y a Domingo; a Toni, aunque nos hemos visto poco; a Alberto, Lorenzo, a Jose y al Canario, Juanma y Paqui, Jorge, Fran, a Pacoki, un máquina del ultratrail, a Bernardino otro maquinón, a Leo, a nuestro ingeniero Cienfuegos, seguro que me olvido de alguien, disculpadme, a todos mil gracias.

Dedicado a Eugenia mi mujer y a mi hijo Diego. Os quiero.

Paco Fernández
Finisher de la CCC - Ultra-Trail du Mont- Blanc

jueves, 19 de julio de 2012

SÁHARA MARATHÓN

Un Sueño Envuelto en Arena..


Los españoles, en 1976, los dejaron abandonados a su suerte. Los marroquíes, en su ambición expansionista, no quisieron distinguir entre territorios productivos anexionables y personas libres que podrían ser secuestradas y amordazadas de por vida. La voz de la resistencia del pueblo saharaui, plasmada en el Frente Polisario, vio claramente la subyugación que suponía la ocupación y con sus exiguas fuerzas trató de proteger todo el éxodo de mujeres, ancianos y niños que bajo las bombas se encaminaron hacia Argelia para no ser sometidos.


 
Por arriba estaba la invasión militar, eufemísticamente llamada “marcha verde”, y por abajo, la puerta cerrada de Mauritania, en un principio, ávida de una parte de tan inmenso botín, aunque luego renunciara a las migajas que le dejaba Marruecos. Sólo quedaba una pequeña franja de frontera por el Este, que por lo menos no se cerró. Por allí salieron buena parte de las familias que no quisieron ser maniatadas y esclavizadas. El resto de esas familias rotas, o bien murieron, o no lograron salir, viviendo desde ese momento, como en un “gueto polaco” dentro de su propio país.



Los huidos, pasaron Tindouf, y se les permitió asentarse en un mar de arena: sin agua, sin montañas, sin vida... pero, por los menos, sin el yugo de la bota marroquí, abrigando la esperanza de un día volver a ocupar sus casas, sus tierras, sus playas... Y allí fundaron sus wilayas, campamentos “provisionales” hasta que un día, la pesadilla acabase: la de que un colonizador invasor fuera sustituido por otro todavía peor, y se produzca el retorno a un país libre e independiente llamado República Árabe Saharaui Democrática (RASD). Sus nombres son Smara, El-Ayouni, Rabouni, Ausserd, 28 de Febrero y Dajla.



Todos juntos, los huidos, podrían ser unos 300.000, que desde entonces quedaron a merced del desierto, del Sahel, y todos sabemos, o nos podemos imaginar, cómo trata el desierto los brotes verdes de vida. Nadie sobrevive en él más de 3 días si no tiene una haima para protegerse del sol y del viento cargado de arena y sin recibir un aporte mínimo de agua limpia y algo de comida. Y en los meses de verano, las temperaturas diurnas pueden llegar a los 50 grados.



¿Cómo es posible que esos 300.000 refugiados sigan estando vivos 36 años después de su éxodo? Está claro, que han sido necesarias, y lo serán, por lo menos DOS cosas: Que reciban un flujo constante de ayuda externa, puesto que la tierra “prestada” no les provee para nada; y, que tengan muy claro en sus conciencias que están allí por “algo”, que tienen un “móvil”, un “sentido” de su vida, un “sueño”. Y es evidente, que ese sueño, que impide el suicidio colectivo de todo un pueblo, es romper ese nuevo “muro de la vergüenza”, que con hormigón y precedido de un campo repleto de minas antipersona ha plantado Marruecos entre sus wilayas y su tierra original, en donde mueren o se quedan mutilados para siempre todos los que se desesperan y se acercan a él, para exigir la devolución de la tierra y de la arena que siempre ha sido suya.



Mi visita, más que el recuerdo de un evento deportivo o una semana de convivencia, es la crónica de una transformación: la de pasar de ser un ignorante de esta realidad a ser un testigo que no se puede quedar amordazado y en silencio. Los 300.000 saharauis no tienen armas ni medios para derrotar a una potencia expansionista armada hasta los dientes aunque su pueblo también pase hambre y miseria. La única posibilidad de lucha, es que los “testigos” propaguen la llama y exijan que la O.N.U. cumpla y haga realidad las resoluciones favorables para los pueblos oprimidos en territorios donde no existe petróleo que interese a EE.UU. y Occidente.



Más que de los 42 kilómetros de cabalgada por el desierto, me quedo con los ojos y la mirada de dos niños, los hijos menores de Fathma, nuestra anfitriona que puso a los pies de nuestro grupo de cordobeses su palacio de tela y de adobe. Uno de dos años, llamado Ald-wali, en recuerdo del héroe mítico que dio su vida cual Che Guevara luchando contra los invasores, demasiado pequeño e ingenuo, pero que es la mayor esperanza de que este sueño se cumpla: mientras sigan naciendo niños en las wilayas, algún día existirá el Sáhara libre. El otro es Mohammed, de 11 años, que ya sabe por qué vive allí, y por qué la bandera de su país ondea invertida (hacia la izquierda) en esos territorios; que hay otro Mohammed al otro lado (el II), que no va a renunciar a un territorio que consiguió gratis su padre y del que saca innumerables recursos pesqueros, mineros y estratégicos (allí se encuentra uno de los mayores bancos pesqueros del mundo); que tiene problemas de salud que nunca van a ser resueltos en los paupérrimos hospitales de los que dispone; que es consciente del complicado futuro que la vida le ofrece, cuando no tienes dinero, ni universidades, cuando no es tuya la tierra que pisas, y en la que no se puede construir un edificio que puedas imaginar que va a ser tuyo para siempre; que no llora cada día varias veces porque las lágrimas y el agua, aquí, hay que racionarlas...



Vivir así, es imposible si en algún sitio protegido de tu cerebro no mantienes la llama sagrada de la esperanza por volver a tu tierra, por tener un futuro, por volver a ser persona y ciudadano de este planeta sin más alambradas que tus capacidades y no un refugiado en tierra inhóspita, sin posibilidad de salir desde que cumples los 12 años. Si Ald-wali y Mohammed tienen esa llama y esa mirada, nosotros no podemos más que postrarnos ante ellos y ayudarlos.



Yo soy testigo de su mirada. Se merecen un Sáhara LIBRE. Si existe un turno para que un día los sueños se hagan realidad, ese hay que colocarlo en primer lugar en la lista de espera, porque es IMPRESCINDIBLE, y no sólo para los saharauis huidos o maniatados en su propio país, sino para todos los seres humanos, por la misma y sencilla razón de ser “seres” y “humanos”.



JuanMa Pedrosa de la Cruz.



martes, 3 de julio de 2012

Amigos en el Teide

Nuestro amigo Carlos "El canario" se ha marchado unos meses a sus Islas, aunque no pertenece al club oficialmente es como si lo fuera, ha manifestado en varias ocasiones su intención de apuntarse pero dado que se marcha hasta casi final de año hemos decidido que se apunte para la nueva temporada.

Primero de rodillas por la derecha.


Para los que quieran visitarlo o tengan pensado ir a Tenerife próximamente os dejo una rutilla que sin duda os gustará:

RUTA 0-4-0  Los Realejos-Tenerife-Islas Canarias

Cerca de 7.500 metros de desnivel acumulado sobre unos 58 Km de recorrido montañoso.

Lástima que no he podido adjuntaros el archivo completo pero no tenéis excusa, lo encontraréis en google sin problema.

Carlos, esperamos tu foto en la cima.

Saludos.

Rafa. Álvarez





lunes, 25 de junio de 2012

JAEN X TERRA. UNOS CORDUESES EN JAEN, DE TRAIL.



Es el estreno de Jaén capital como anfitriona de eventos de este tipo. Desconocía la ciudad y sus alrededores, para mí siempre ha sido lugar de paso. Tengo que reconocer que me ha sorprendido. Me ha encantado.

Desde que surgió la idea, la gente del club se volcó con la prueba. Tiene a favor la proximidad y también, la influencia de un par de jienenses que tenemos en el grupo (Paco Fdez y Juan Miguel) .
Viendo  la dureza de los susodichos nos picaba la curiosidad de ver por dónde se movían estos puñeteros.
Quince traileros cordubeses, incluida una chica (la chica, porque ya tenemos una fémina en nuestras filas), nos fuimos para la ciudad hermana.








La salida de la carrera fue en el extrarradio, podía haber salido perfectamente desde el centro de la ciudad, porque estábamos en puertas. Pero la opción se mostraba más íntima, más campestre, más nuestra. 
El ambiente  espléndido.
No recuerdo si hubo pistoletazo de salida, pero todos salimos corriendo pecho arriba. Los azulillos nos fuimos situando en la carrera, cada uno según sus  objetivos o sus fuerzas.
En el club tenemos, como en cualquier otro, unos que corren más, otros que suben, que bajan, que ruedan; otros que ganan, que flipan, que ríen, que flotan; que vienen del atletismo, del montañismo, de su casa, del bar …. pero lo que más me gusta es que damos sensación de grupo.
Me equivoco con bastante frecuencia, pero no me gustaría errar en esta apreciación. Y damos esa imagen porque somos un grupo.


La carrera es un deporte individual, “la soledad del corredor de fondo”. Eso es cierto, pero cuando hacemos salidas, nos aunamos. El antes, el después, el durante….que bueno.
Si vamos fuera, vamos juntos, y lo que une el jamón. En esta salida  como en otras, llevábamos nuestras propias provisiones. Las macroneveras playeras con isotónicas (camufladas en envases que parecían de cerveza), pasta, ensaladas, y la joya de la corona, paletilla de jamón (made in spain).

Rafa Álvarez haciendo de las suyas.

La organización de la carrera estuvo muy bien, en temas de avituallamiento también. Durante y después de la prueba.  Pero nosotros, curtidos en alguna que otra batalla, optamos por la autosuficiencia, por si las moscas. Puede que esto también ayudara a entablar  relaciones con gente del mundillo del trail. (Por favor, que no se me ofenda nadie y considérenlo como un pequeña broma, porque echamos un rato genial).

No quisiera olvidar el ratito que estuvimos con Paco, una institución en el mundo del trail.

No dejo de atormentarme pensando lo que nos estábamos perdiendo Paco y yo 
que somos los únicos que miramos a la cámara.

Debemos felicitar  a nuestro Curro, que nos está malacostumbrando e hizo “primero de los viejetes”. Si se enfada por el adjetivo, que se joda el chavalito. (Yo soy más viejo que él).

El enfoque de la cámara está un poco borroso, 
¿habrá pasado también junto al grifo de la Cruzcampo?.

Rafa Fdez y Curro
Después de este letargo primaveral del blog espero que los colegas se prodiguen un poco más con el teclado además del zapateado por el monte.
Saludos traileros. Jes.
Corredor sin dorsal.

jueves, 21 de junio de 2012

ULTRA TRAIL 7 PLAYAS 50 KMS..... MI PRIMER PODIO


Hacia tiempo que rondaba por mi cabeza, hacer una carrera en la playa, para probar otro suelo donde desgastar mis zapatillas. Llega a mi email información de esta carrera y me digo: “esta es mi oportunidad”. Es la I EDICION DE LA ULTRA TRAIL SOLIDARIA 7 PLAYAS (50 kms) y  la TRAIL SOLIDARIA HERCULES (26kms), dos pruebas en una carrera, realizada en Cádiz, San Fernando.
Para ser la primera prueba que iba a relizar en la playa, no iba a inscribirme en la carrera corta no? así que la solidaria 7 playas, seria mi carrera.

7 PLAYAS: 50kms, por le Parque Natural de la Bahía de Cádiz, recorriendo 7 playas desde San Fernando a Cádiz ciudad.
Playa Camposoto                                                                                                
Playa Torregorda (terreno militar)
Playa Santibáñez                                                  
Playa de la Cortadura
Playa de la Victoria (una de las más conocidas de Cádiz)
Playa de Santa Mª del Mar
Punta del Boquerón.

Se trata de un aprueba en semiautosuficiencia alimentaría, teniendo 4 avituallamientos, bien surtidos de fruta, agua y frutos secos, como en otras carreras de larga distancia, es obligatorio, llevar cierto material, este material debe ser obligatorio para todos y digo todos los corredores, ya que de los 5 primeros corredores que entraron en meta, de los restantes no puedo decir nada porque no lo he visto, el único provisto de riñonera era yo, los 4 restantes, quizás llevaban el material obligatorio demasiado oculto, para ser visto por mi. Este material obligatorio era:
                Móvil
                Agua 0.5 litros
                Comida 1000 klc

Viernes 8 de junio ponemos rumbo, Angela y yo, a Conil de la Frontera. La carrera es el domingo 10, aprovechamos así y pasamos el fin de semana en las playas de Cádiz. Llegamos tarde, casi de noche, por lo que ducha y a salir a conocer Conil, y sobretodo sus ricos platos (tortillitas de camarones, pescaito frito, etc…) acompañado de cervecita fresquita.
Sábado 9 visitamos los Caños de Meca, y las preciosas calas de Conil, por la tarde recogemos el dorsal en San Fernando, y por la noche de vuelta en Conil, de nuevo degustación gastronomita de la zona, para coger fuerzas para la carrera del día siguiente.
Domingo 10, me levanto temprano, 6.30 h, ya tenia todo el material preparado, distribuido por toda la habitación, barritas, geles, isotónico, etc… Despierto a Angela y a las 7.30 salimos hacia San Fernando, a 30´ de Conil. Llegamos a San Fernando, ya con todo preparado: un poco de vaselina aquí, allí, algo de protección solar y a las 9:00 h la salida. Me pongo de los primeros y al lado mía, Manuel Serrano ( 1º de Ronda  2012), junto con tres corredores de su club. Por detrás, cerca de 400 corredores deseosos de oír el disparo de salida, para liberar tensiones de una vez.
Pistoletazo de salida y a correr, empiezo a un ritmo bastante rápido y me digo; me voy a pegar a Manuel  a ver si le aguanto, ya que parecía que iba a ir tranquilo, por lo menos al principio. Un grupo a un ritmo más rápido, nos adelanta, hago por seguirlos, pero observo a Manuel, que no lo hace. Sabiendo que él es de San Fernando, me digo; me quedo con él, seguro que sabe lo que se hace, es de la zona y conoce a la perfección la carrera.

Nos quedamos 5 ó 6 corredores a ritmo bastante bueno, distanciándonos del pelotón,  a menos de 4´ el km. Hablando con Manuel le comento lo que me paso en Ronda, que había varios aljibes sin agua, y me dice que el que iba el primero también le paso, le digo que me saco 2 horas, etc. Y le pregunto por el grupo que va por delante en cabeza, me dice que no me preocupe que son los de la otra carrera; la corta, yo no me acordé de la otra carrera, iba pensando en mis 50 kms.

Los primeros 9.6 kms transcurren por el parque natural, una zona de marismas muy bonita y luego por asfalto, son unos kms bastante rápidos, los corredores de la carrera corta, giran a la izquierda, mientras que nosotros seguimos rectos por asfalto hacia un pequeño cerro. Cuando me doy cuenta voy 5º; dejando atrás a Manuel Serrano y a sus compañeros. En el tramo de asfalto, se pega un coche, y miro y es Angela animándome, ¡¡¡venga Rafa !!! que vas muy bien, y al ratillo me dice, ¿no vas muy rápido?, le respondo; pues si, la verdad que si, había bajado el km 3´50 y eso que llevaría 7 kms aprox. Al subir al cerro no más de 100 m y horribles, adelanto a otro corredor, y en una pequeña bajada, cae otro, volvemos al asfalto para entrar ya en la playa de Camposoto, pisando arena seca, que frena mucho el ritmo que llevábamos del asfalto, buscando rápidamente la arena húmeda, pegado a la orilla, la estampa es preciosa, la inmensidad de la playa con tres corredores delante mía a no más de 500 m, y nadie más, espectacular, todo aquello para nosotros, emocionado y aupado por una fresca brisa, era viento de poniente, por lo visto mas fresco que cuando sopla de levante, hay que ver lo que se aprende corriendo, doy alcance a dos corredores, quedando 2º a un ritmo de 4´km, y en el km 20 aprox.

Se me pega Manuel, hablo con el un rato, y me dice; vamos a por aquel, se refiere al 1º, que nos sacaría 700m, intento seguirle, pero desisto, ya que me quedaba más de la mitad de la carrera. Manuel lo alcanza sin problemas, y lo deja atrás en cuestión de segundos, bueno me digo no esta mal voy 3º y mantengo mi ritmo.

Al pasar de una playa a otra, hay dos opciones; o ir por arena seca, lo cual me frenaría bastante, cargándome los cuadriceps, o la otra opción, que fue la que tome, para mi que acertada, que era pisar las piedras del espigón, no os
imagineis piedras grandes, eran a nivel del suelo, que al bajar la marea habían quedado descubiertas, esta opción me recuerda un poco a la montaña y así mi ritmo sigue vivo.
Al final de la playa de Santa Mª, al final de Cádiz, hay un punto de control y avituallamiento, y a 1 km antes de que yo llegara, ya vienen de vuelta los 2 corredores que iban delante mía, animándonos al cruzarnos.
Es hora de tomar algo de gel, que parece que me sienta bien y aligero mi ritmo, a Manuel ya no se le veía en la distancia, pero al que iba 2º, cada vez lo tenia más cerca.

Las playas empiezan a llenarse de gente y mientras que se bañaban animaban a los corredores, con una temperatura agradable, pero con humedad, no hacia calor,  pero si se sudaba muchísimo, doy alcance al 2 corredor, no me lo creía, iba 2º, pero todavía quedaban muchísimos kms, cerca del Km. 36, justo antes de entrar en el sendero de unos 4 Km. de arena seca, no se de donde salieron me dan alcance 2 miembros del club de San Fernando, que me adelantan, y otro corredor de uno 45 años que también me sobrepasa, no puedo seguir su ritmo, van frescos, no se paran en un avituallamiento que se encontraba justo antes del sendero y me sacan distancia. Después de llenar mi bote, intento cogerlos pero la arena seca, me frena  y con cerca de 38 Km., no quería apretar, consigo dar alcance al corredor que iba solo y lo dejo atrás, o eso creía yo. Ya entiendo porque no se pararon para beber, había un hombre esperándolos en el sendero con acuario fresco y geles, que corriendo junto a ellos, se los va dando (creo que esto no esta permitido), desde aquí quiero hacer un llamamiento a todos los corredores a cumplir las normas de las pruebas, ya que si hacen esto, no están haciendo una carrera justa, ni en igualdad de condiciones que los demás corredores, y os puedo asegurar, que estos dos corredores en cuestión, no les hace falta estas cosas para ganar, y otro llamamiento a los organizadores para que pongan todos los medios disponibles, y controlen estas irregularidades, ya que se produce en muchas otras pruebas.


Bueno es que me indigno, sigo con el relato, saliendo del sendero, entramos de nuevo unos pocos kms en la playa, llenísima de gente ya que serian las 12.00 h aprox., veo el ultimo avituallamiento, tomo algo de fruta y agua, y sigo por asfalto unos 10 kms para terminar mi ultra, estoy muy contento ya que voy 4º, y pienso no esta nada mal, no podía aumentar el ritmo para intentar alcanzar a los que iban delante, ya que las fuerzas,  estaban empezando a estar muy justitas.
A unos 6 Km.  de la meta, un coche se me acerca y una gaditano con su arte me dice, picha; viene uno detrás tuya como una moto o aceleras o te coge, no me lo puedo creer no voy a poder terminar tranquilo, intento apretar y subir un poco el ritmo, pero igualmente,  el corredor de unos 45 años que yo había dejado atrás en el sendero de arena, me adelanta a un ritmo increíble, el cual me fue imposible seguir.
Ya entrando en meta, veo a Angela y con algo de emoción en mis ojos entro 5º de la general con 3h55´14´´ .

Una vez duchado y masajeado, bastante recuperado, hablo con Angela, que estaba la pobre algo cansado, ya que desde las 9.00 h había estado animándome por las diferentes playas, ya nos íbamos a volver para Córdoba, pero le digo; espera voy a preguntar, si por casualidad, tengo podio en mi categoría, si no pues nos vamos, cual fue mi sorpresa 2º de senior B. Con lo cual nos quedamos hasta las 17.00 h para recoger el trofeo. Mi primer trofeo.


Permitirme que este Trofeo se lo dedique a Angela, ya que gracias a su apoyo, paciencia y comprensión, me acompaña a muchas carreras y me apoya en esta otra forma de vida que tenemos los corredores, ya que es cierto y he de reconocer, que resta tiempo de otros menesteres, no solo las carreras, sino los entrenos, que es la base de todo corredor.
Angela, por su apoyo, comprensión y muuucha paciencia.

También, agradecer a Gema Quiroga; mi entrenadora, la evolución que estoy teniendo gracias a sus entrenamientos.


Rafa Fernández